• Esther Menéndez

Cuarentena en positivo: Guía Psicológica

Updated: Mar 23, 2020


Cuarentena en positivo

Ya llevamos una semana confinados en casa y nos acaba de llegar la noticia de que el estado de alarma se alargará quince días más.


Ante esta prórroga de la cuarentena, varias personas me han pedido que escriba una pequeña guía con consejos para sacar provecho a estos días de enclaustramiento obligatorio.


Me centraré en 5 puntos:


1. Normas básicas.

Ahora que todos los días parecen iguales, es importante que nos mantengamos orientados en el tiempo, que tengamos clara la fecha en que nos encontramos. Esto sin llegar al extremo de borrar en el calendario los días que van pasando. No nos ayudará tomarnos este tiempo como una cuenta atrás. Se trata simplemente de saber en qué día vivimos.


Otro punto esencial es cuidar nuestro aspecto. Después de levantarnos, nos ducharemos, nos peinaremos y nos arreglaremos de forma similar a como lo hacemos habitualmente. Evidentemente, no es necesario que nos vistamos igual que cuando vamos a trabajar. Podemos elegir ropa cómoda, pero es bueno sentir en todo momento que estamos presentables.


2. Cómo ocupar el día.

Podemos hacer mucho más que estar ocupados para evitar el aburrimiento. Uno de los malestares que más personas me han comentado en los últimos años, es la falta de tiempo para hacer las cosas que desearían hacer. Está claro que no podemos viajar ni ir al teatro, pero hay un gran número de actividades que podemos hacer desde casa.


Lo mejor es escribir una lista de todo lo que nos puede motivar. Cuanto más extensa sea, más opciones tendremos. Cuanto más variada, menos vamos a caer en la rutina. Puede haber temas importantes, quizás relacionados con algún proyecto vital, y otros más banales. Hagamos una lluvia de ideas y mantengamos la lista abierta para dar cabida a nuevas opciones.


Disfruta haciendo lo que te gusta

Con la lista en la mano ha llegado el momento de organizarnos el día. Es preferible no hacer una planificación larga, para ir valorando el funcionamiento día a día. Decidimos las actividades que haremos y en qué momento las haremos. Deben ser suficientes como para sentir que tenemos objetivos, pero sin llenar el día de actividades. No se trata de hacer una gincana. Lo que importa es que tengamos tiempo de saborear lo que estamos haciendo. Dedicamos a cada tarea el tiempo que nos apetece.


Procuraremos no hacer seguidas dos actividades similares. Si queremos hacer dos tareas que nos obligan a estar sentados, intercalaremos otras en las que estamos en movimiento, por ejemplo. Y para asegurarnos de que nos movemos bastante a lo largo del día, incluiremos alguna actividad física, por sencilla que sea: subir escaleras, caminar o saltar por el corredor, bailar, hacer estiramientos, etc.


Si vivimos en pareja o en familia, es bueno que haya momentos para compartir y otros que cada uno tenga para sí mismo. Respetaremos los gustos y las necesidades de contacto de cada miembro de la familia.


Propongo que busquemos también un tiempo de silencio para ir hacia adentro. No nos perdamos en "hacer". Aprendamos simplemente a estar con nosotros mismos. Es una buena oportunidad para practicar la introspección y, por qué no, la meditación. Incluso cuando hay niños pequeños, lo podemos plantear como un juego.


3. Información

Es cierto que la situación en la que nos encontramos excepcional. No se parece a nada que hayamos vivido hasta ahora, y tenemos la necesidad de saber lo que está sucediendo. Los medios de comunicación nos ofrecen información continua; las redes y el WhatsApp nos bombardean con textos, filmaciones, frases inspiradoras, enlaces a los últimos descubrimientos. Las pantallas, que ya antes tenían un gran poder adictivo, captan toda nuestra atención y nos mantienen embelesados ​​horas y horas.


Es Importante que tengamos la información necesaria para saber cómo actuar, cuáles son las medidas que debemos adoptar. Sin embargo, no necesitamos saber al detalle lo que está pasando en cada rincón del mundo, ni nos hace ningún bien llevar la cuenta de las personas que han muerto. Este exceso de información sólo sirve para incrementar el miedo, la angustia y la negatividad.


Recomiendo ver las noticias de televisión un máximo de una hora al día. El resto del día, si la conectamos será para ver algún programa que no tenga nada que ver con el coronavirus o alguna película. Si hay alguna novedad importante, en la hora que dedicamos tendremos tiempo suficiente para conocerla.


Otra medida importante es reducir el tiempo que dedicamos al móvil, sobre todo al WhatsApp. No nos llegará ninguna información esencial a través de los grupos y, a veces y con la mejor intención, acabamos recibiendo mensajes falsos o contradictorios, que nos generan alarma y ansiedad. Es cierto que hay situaciones muy dramáticas, pero ¿necesitamos vivirlas igual que la persona que nos las cuenta? ¿Le ayudará a ella? ¿Nos ayudará a nosotros? Lo que nos va a ayudar es mantener un buen estado de ánimo, sin negar la realidad en la que nos encontramos, pero sobre todo sin alimentar el pesimismo ni el catastrofismo.


Evita el exceso de información

Seleccionemos los vídeos, audios y enlaces que nos envían. Si estamos en un grupo donde son predominantemente negativos, valoremos si vale la pena continuar en él mientras dure el estado de alarma. Podemos salir temporalmente del grupo y mantener sólo aquellos en que los mensajes nos ofrecen ánimo y apoyo.


Para evitar que el móvil sea el protagonista de la jornada, lo consultaremos de forma programada: máximo una vez por hora, dando prioridad a los mensajes personales. El resto del día mantendremos el móvil fuera de la vista, con los mensajes silenciados.


4. Relaciones

El confinamiento nos obliga a estar separados de muchas de muchos de nuestros seres queridos, pero no por ello debemos perder el contacto con ellos. Nuestros familiares, amigos y compañeros estarán contentos si los llamamos y tenemos una conversación personal. ¡Nada de mensajes o audios de WhatsApp! Llamada o mejor, videollamada. Dedicamos a las personas que nos importan tiempo de calidad.


Podemos hacer un listado de las personas con las que queremos tener contacto y dedicar un rato del día a hacer esas llamadas. Incluiremos también aquellas personas que valoramos, pero la vida las alejado de nosotros. Es un momento magnífico para reencontrar antiguas amistades.


Las personas que lo han perdido todo suelen llegar a la conclusión de que lo único que es realmente esencial en la vida son los sentimientos. Empecemos a expresarnos de forma abierta y sincera.


5. Alegría y diversión

Estamos en el inicio de una época dura. Las bases de nuestra sociedad se derrumban y nos enfrentamos a una gran incertidumbre. Es esperable que tengamos momentos de preocupación y desazón, pero ¿nos queremos quedar en la negatividad, o preferimos buscar la belleza, el bienestar y la alegría que cada momento nos puede aportar, también en estos momentos de reclusión?


Cantemos, bailemos, disfrutemos del sol que entra por la ventana, riamos, amemos y valoremos aquellas pequeñas cosas que en otros momentos nos pasan desapercibidas. La vida está hecha de momentos. Vivamos plenamente, ahora más que nunca.




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